lunes, 29 de junio de 2009

Cuervos

Empiezo a caminar, mis pies descalzos andan silenciosos por la vereda, la oscuridad apenas me deja ver mas allá de lo que piso, un graznido en la noche, me ha llamado, como no hacerle caso, como ignorarlo si pareciera repetir mi nombre.
Los ecos de la noche, parecen un reclamo, un grito desesperado alegando en mi contra. ¿Qué he hecho para que hable de esa forma? He defraudado a más de uno, incluso a aquellos que esperaban maravillas de mí.
Llegué al limite del camino, el abismo abajo es tan tentador, un graznido, dos, tres. Revoloteos se escuchan a mí alrededor, ¿Acaso con esto serás feliz? Mis errores vienen a abofetearme la cara, un cuervo se ha posado en mi brazo, inclina la cabeza, sus ojos parecen un reproche, un último graznido, ¿Qué quieres de mí? Abro los brazos después de todo, el abismo no parece tan terrible, el cielo nublado le evita a la luna mirar por la rendija, pareciera desear que esto quedé entre las nocturnidades y los cuervos.
Cierro los ojos, siento el batir de alas, los graznidos retumban en mis oídos, si tan solo dejará de escucharlos, ¿Podrían guardar silencio? Estoy haciendo lo que piden, lo que desean, ¿No les es suficiente? ¿Podrían dejar de graznar, de reclamar? Seré suya en unos instantes más, podrán sacar los ojos, alimentarse de mi. Parecen no escucharme, no puedo mas, la cabeza me da vueltas, empiezo a ser conciente del frío que se siente, mis pies empiezan a sangrar, pero ya nada importa.
Un minuto pasó, he dejado de escuchar los ruidos, el frío ya no me congela, ahora inclino la cabeza, quiero reír, abro la boca… o mas bien el pico, abro los brazos… o mas bien las alas, negras plumas me cubren, que ha sucedido, miro hacía abajo y estoy ahí en el fondo del abismo, quiero llorar, gritar, pero lo único que puedo hacer es… graznar.

domingo, 21 de junio de 2009

Sentir solo la nada



Ha llegado el fin de los tiempos,

el momento en que desgarras tu coraza.

El vacío más profundo te rodea,

te absorbe y consume tu alma.



El manto del olvido no puede cubrir el dolor,

se muere la ilusión y pierdes la razón.

Se comprime tu pecho hasta que ya no queda aire,

solo vive el dolor.



Viviste en una burbuja

creyéndote tu propia farsa

y cuando ésta estalló,

te diste cuenta que no eres nada.



Te cubres con la piel de la indiferencia

pero bajo ella,

el tumulto de sentimientos te marea.



Tu mundo giró de cabeza,

todo lo que creías no existe.

Es la eterna patraña de la vida,

que siempre te castiga.



Y lo único que puedes pensar

es que no eres nada de lo que creías ser.

O será al revés?

Que te lo quieren hacer creer?

Que te quieren lastimar

Aunque ya no exista llaga sin sangrar.



Sientes tu alma atribulada

La confusión y la angustia te acompañan

Sólo logras preguntarte:



Para qué sentirlo todo?

Es mejor sentir solo la nada.



jueves, 11 de junio de 2009

El explorador


Hace algún tiempo existió un pequeño explorador, que se dedicaba a viajar entre selvas, desiertos y mares, se dice que buscaba vestigios de animales enormes, a los que llamaba dinosaurios, todos se reían de él, pues era una historia no solo improbable sino increíble, sin embargo nunca dejó que le atormentaran esas ideas, hasta que un día entre tanta ida y vuelta, sin querer tropezó con un enorme tronco, tan blanco como la luna y mas grande que un hombre adulto, se quedó sorprendido pues nunca había visto algo similar.
- Sorprendente, ¿No crees?- La voz le sobresalto, pero en cuanto volteo a ver de donde provenía, se encontró con un anciano encorvado que le miraba con astucia. No logró articular palabra, estaba sorprendido por el tronco y por el anciano, en cuanto se recobró le dijo:
- ¿A qué árbol pertenece este tronco? Es maravilloso.
El anciano soltó una carcajada, el pequeño explorador, estaba acostumbrado a las burlas, pero está le molesto pues no consideraba que hubiera dicho algo gracioso o fuera de lugar.
Sin embargo aquel ser encorvado se acerco y le dijo:
- Mi niño, eres muy pequeño para comprender, pero debo confesarte que esto no es un tronco, es un hueso, pertenece a unos seres increíbles, enormes, que vivieron mucho tiempo antes de nosotros, gobernaban el planeta, una sola de sus pisadas podría llegar a ser del tamaño de alguna de nuestras choza. Existía uno llamado Seismosaurus, medía cerca de 43 metros de longitud, otros se distinguían por el tamaño de sus huevos de hasta 35 cm de alto, se llamaba Hypselosaurus, algunos que tenían el cuello enorme a comparación de su cuerpo los conocían por Mamenchisaurus, el mas temible del que se tiene información es el Utahraptor, de 8 metros de longitud, aunque el carnívoro mas conocido es el temido Tyrannosaurus, que llegaba a medir 14 metros, existía otro que se llamo Epanterias con 15 metros de longitud y el hueso que ves ahí pertenece a un Iguanodon, y es del que mas huesos se han encontrado a través de la historia.

El pequeño explorador no cabía en sí de gusto, le contó al anciano como todos se habían burlado de él, por haber seguido los pasos de su padre hace tiempo, cuando salio en busca de restos y así demostrar que no estaba loco. Pero hasta ese entonces no tenía noticias ni de los restos ni de su padre, que pareciera que también se lo había tragado la tierra.

Entonces el anciano se levanto, le tomo la cara entre sus manos, le acaricio el cabello y le dijo:


- Pequeño, a pesar de las trabas que coloca el mundo, y aunque nos digan que estamos locos, no se debe parar de buscar la verdad, y cuando se encuentra se debe mostrar a los demás, no con el afán de adquirir gloria, si no con el fin de dar a conocer a todos cuanto nos rodean, eso que has encontrado. Así que vuelve y declara ante la comunidad, que has encontrado los restos que salió a buscar tu padre, y que aquí te entrego hijo mío.

El explorador dio un paso atrás, no podía creerlo, estaba con su padre le había encontrado, no solo los restos si no también a él. Pero al dar el paso atrás tropezó, y cuando se recupero ya no encontró a aquel anciano frente a él. Solo una ligera brisa que le acaricio el cabello. No había duda era un regalo, que debía compartir. Tomo sus cosas y con bastante esfuerzo cargo aquel hueso, llevándolo como muestra a todos los habitantes de su aldea, que al verlo llegar, se mostraron emocionados, no solo por su regreso si no por la maravillosa historia que les contó. Desde entonces no se ha vuelto a escuchar una sola risa de burla, cuando alguien tiene una idea alocada, todos quedan en silencio, porque recuerdan que hace tiempo, un pequeño explorador les demostró que hasta las ideas más increíbles pueden ser demostradas.


Feliz cumpleaños Explorador Alan !!!
Un beso para la princesa Kathy!!!
Con todo mi cariño. Besos!

martes, 9 de junio de 2009

No sueñes...Podrían vernos


En la oscuridad de la enmudecida noche, la evolución ha comenzado.
La historia de los inmortales siempre se ha escrito en las hojas vacías del tiempo.
Vivimos lo que somos y soñamos lo que quisiéramos ser,
dormitamos sobre lecho de olvidos,
somos lo que aún no han visto.

Gozamos de sentir el frío en las manos,
tinieblas despeinando los cabellos.

No sueñes, podrían vernos.

Escuchamos el rumor intolerable de un silencio cortando el aire,
una hoja muerta silba entre las pupilas y nos levantamos para asesinar gargantas,
impregnamos oscuros sentimientos para alimentarnos de ellos,
trazamos en rojo sanguíneo la vena que abierta se va desangrando.

Muerte y miedo, un murmullo que estremece.

Los sueños se fragmentan y caen devorados en pantanos olvidados,
hundimos en tinieblas todo aquello que nos rodea.
El silencio ensordece los sentidos.
Los cuerpos tiemblan lacerados entre llagas, menguan sus latidos
y en su oquedad se desmiembra su agónico respirar.

No me nombres, no me despiertes, no abras mis ojos, no te duermas.
No hagas que quiera abrazarte, no quieras compartir mis sueños.

No habrá tumba para los muertos, ni rosas blancas, ni lamentos.

No sueñes...podrían vernos.

domingo, 7 de junio de 2009

Esta noche


Esta noche
murió un grillo de melancolía,
un cuervo abandonó su nido
y una campana derramó un quejido.

Tañen a nostalgias, a penas, a recuerdos,
soledad y silencio en comparsa,
lágrimas en comitiva,
sueños dormidos y un cortejo de olvidos.

Esta noche
la tierra duerme congelada,
un velo negro cubre el último beso,
la madreselva solloza entre flores blancas,
y muy despacio, se muere un alma.

martes, 2 de junio de 2009

Aún



No puedo evitarlo, lo intenté puedo asegurarlo, arranque el trozo de corazón que te pertenecía, pero parece que lo he arrancado todo, pues hace tiempo que no escucho su palpitar. Y es que aún sigo buscándote al despertar, intento abrazar tu silueta, pero lo único que consigo es abrazar el vacío, la soledad me carcome, no puedo evitar escucharte en cada rincón, tu recuerdo me persigue. No consigo separarte de mi. ¿Qué nos sucedió?, eso no importa ya, de que vale decirte todo lo que siento, todo lo que te extraño si no me escucharas, si no estas a mi lado para limpiar mis lagrimas, me rehúso a dejarte ir, pareciera una eternidad desde que te fuiste, pero hace solo unos instantes que dijiste adiós, estoy muriendo en vida, ¿Acaso podrás volver?
Coloca en mis labios un beso, en mi aliento un poco de aire, devuélveme el alma, regresa a hilvanar los trozos de mi corazón, encuentra la brújula que me señala el camino, cubre mi frío, alimenta mi arte, inspira mi vida, porque no puedo explicarme, el que ya no estarás aquí, a mi lado.
¿Dónde quedo, todo lo que fuimos?, ¿has sido capaz de olvidarme?, ¿Dónde se supone que se debe esconder todo lo que siento, todo lo que eres para mi?. ¿Dónde dejo esta angustia que me carcome el alma?, regresa y permanece a mi lado, pensé que era lo suficientemente fuerte para soportar el dolor, sin embargo no puedo hacerlo, estoy cansada, no te dejo de pensar, a cada minuto estas presente.
Si aún te amo, porque debo alejarte de mi lado, si aún te extraño, porque no regresas conmigo. Sé que me contradigo, que pedí que te alejaras, pero no puedo mas, esto es más fuerte que yo. Debo admitirlo, no puedo dejar de pensarte, dejar de soñarte a cada paso que doy, te necesito.
Tan solo regresa a sacarme de la oscuridad, tan solo regresa a curar mi dolor, vuelve tan solo para decirte que aún te extraño, y tal vez puedas quedarte y decirme que aún me amas.